


Toda escuela está llena de emociones: la frustración cuando algo no sale, la inseguridad al participar, la alegría de sentirse parte del grupo… y también la dificultad de sentirse fuera o no encontrar su lugar.
Las emociones no se quedan fuera del aula: influyen en cómo los alumnos viven, se relacionan y aprenden cada día.
Aprender a gestionarlas y a resolver conflictos es tan importante como aprender a redactar, sumar o restar. Pero muchas veces no ocupan el lugar que deberían.
El desarrollo socioemocional favorece una mayor disponibilidad para el aprendizaje y se traduce en mejores resultados académico
Las habilidades blandas ya son las más valoradas en el futuro profesional
Hay una relación directa entre potenciar el desarrollo socioemocional y vivir con bienestar
Aprender a gestionar lo que sentimos, a resolver conflictos es tan importante como aprender a redactar, sumar o restar.
“Ahora sabemos hablar de lo que sentimos y resolver mejor los problemas en clase.”
Como madre tienes muchas dudas sobre si lo estás haciendo bien, y agradecemos mucho que el colegio nos acompañe en este proceso y no solo nos informe cuando hay problemas.
Tengo una hoja de ruta clara y actividades prácticas que funcionan en el aula sin que me suponga un trabajo extra.
Limbip me ayuda a saber que estamos realizando un buen trabajo de prevención y promoción de habilidades, sistematizado y adecuándose a las necesidades
El programa refuerza nuestro proyecto educativo y mejora la relación con las familias.
Limbip, la hoja de ruta en su desarrollo vital